Persianas atascadas
Revisamos cintas, recogedores, lamas, guías, ejes y otros componentes que pueden impedir un uso normal, sin sustituir más de lo necesario.

Reparamos, instalamos y motorizamos persianas de PVC, aluminio y acero tras identificar la causa de la avería para que vuelvan a funcionar con normalidad.
Revisamos cintas, recogedores, lamas, guías, ejes y otros componentes que pueden impedir un uso normal, sin sustituir más de lo necesario.
Instalamos una persiana acorde al hueco, material y uso de la estancia para conseguir un cierre cómodo y resistente.
Estudiamos la viabilidad de automatizar una persiana existente con una solución compatible para que abrir y cerrar sea más cómodo cada día.
Una persiana que no sube, baja torcida o produce ruidos puede tener causas distintas. Revisamos el mecanismo y el estado de sus elementos para determinar si conviene ajustar, reparar o sustituir una pieza concreta. Así evitamos cambiar componentes que todavía funcionan correctamente. Reparar la pieza adecuada evita costes innecesarios.
En un local, una persiana en mal estado puede afectar al acceso y a la operativa diaria. Tras inspeccionar el cierre, indicamos la intervención necesaria y las opciones disponibles para recuperar su funcionamiento con seguridad y que tu negocio pueda abrir y cerrar con tranquilidad.
Una cinta o recogedor desgastado, lamas desplazadas, un eje dañado o unas guías desajustadas pueden impedir el movimiento. En persianas motorizadas también se revisan alimentación, mando, motor y finales de carrera. El diagnóstico permite decidir entre ajustar, cambiar una pieza, motorizar o sustituir cuando el conjunto ya no compensa.
Sí, revisamos la instalación para determinar el problema y la reparación posible.
En muchos casos sí, tras comprobar el eje, el tipo de persiana y el espacio disponible.
Cuando hace falta, identificamos la pieza compatible y confirmamos la alternativa antes de sustituirla.